Proceso de licenciamiento de una obra de arte

Copyleft (Foto: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/a2/Copyleft_wikipedia_page_in_mirror%28greyscale_alternative%29.JPG)

Desde que un artista empieza a generar una obra hasta que esta llega al consumidor de arte, pasa por unos procesos que vamos a ir contando capítulo a capítulo. En el primero ya hablamos del “Proceso de creación de una obra de arte” y en el segundo vimos el "Proceso de registro". Así que en este tercero llega el turno de ver el Proceso de licenciamiento de una obra de arte.

El licenciamiento de una obra es la autorización “de qué” se puede hacer con una obra que ofrece el propietario o propietarios a segundas o terceras personas. Todas las licencias son contratos que permiten al/los propietario/os de los derechos de autor decidir cómo se pueden utilizar sus obras.

Existen varios tipos de licencias:

  • Contratos privados: Los contratos privados de licenciamiento de obras de arte son contratos que llevan a cabo el propietario de la obra y la persona que desee o quiera utilizarla, estableciendo las particularidades de utilización de dicha obra entre ambas partes. Este tipo de contrato lo utilizan normalmente los propietarios que utilizan “todos los derechos reservados (Copyright)” y artistas con obras no licenciadas (obras todas ellas sujetas a la Ley de Propiedad Intelectual vigente).
  • Copyleft: Copyleft permite la libre distribución de copias y versiones modificadas de una obra u otro trabajo, exigiendo que los mismos derechos sean preservados en las versiones modificadas. Su aplicación se realiza sobre programas informáticos, obras de arte, cultura, ciencia o cualquier tipo de obra o trabajo creativo que sea regido por el derecho de autor. Una licencia libre copyleft cuando además de otorgar permisos de uso, copia, modificación y redistribución de la obra protegida, contiene una cláusula que dispone una licencia similar o compatible a las copias y a las obras derivadas.
  • Creative Commons: Las licencias Creative Commons proporcionan una manera fácil de administrar los derechos de autor con unos contratos ya escritos y determinados que se conectan de forma automática a todas las obras creadas. Las licencias permiten que esas obras puedan ser compartidas y reutilizadas en términos que son flexibles y legales. Creative Commons ofrece varias licencias que el autor puede adaptar a sus necesidades.
    • Todas las licencias requieren que los usuarios proporcionen atribución al creador original o propietario que gestiona los derechos (en todas las situaciones) cuando el contenido es utilizado y compartido (reconocimiento de la autoría). Hay una licencia que solo otorga la retribución de la autoría, las demás permiten otros aspectos sobre como se deben utilizar dichas obras, se pueden utilizar aisladas o combinadas con otros condicionantes de las licencias Creative Commons.
    • Las licencias Creative Commons se pueden aplicar a cualquier tipo de trabajo, incluyendo recursos educativos, música, fotografías, bases de datos, información del gobierno y del sector público y muchos otros tipos de contenido creativo. No se recomienda para sus licencias obras que no están protegidas por derechos de autor o de lo contrario, en el dominio público.
  • Licencias GPL y BSD (utilizadas para software libre, incluyendo los programas para vídeojuegos):
    • GPL: La Licencia Pública General de GNU o más conocida por su nombre en inglés GNU General Public License (GNU GPL) es la licencia más ampliamente usada en el mundo del software y garantiza a los usuarios finales (personas, organizaciones, compañías) la libertad de usar, estudiar, compartir (copiar) y modificar el software. Su propósito es que el software usado por esta licencia sea software libre y protegerlo de intentos de apropiación que restrinjan esas libertades a los usuarios. Esta licencia fue creada originalmente por Richard Stallman fundador de la Free Software Foundation (FSF) para el proyecto GNU.
    • BSD: La licencia BSD es la licencia de software otorgada principalmente para los sistemas BSD (Berkeley Software Distribution). Esta licencia tiene menos restricciones en comparación con otras como la GPL estando muy cercana al dominio público. La licencia BSD al contrario que la GPL permite el uso del código fuente en software no libre. El autor, bajo esta licencia, mantiene la protección de los derechos de autor únicamente para la renuncia de garantía y para requerir la adecuada atribución de la autoría en trabajos derivados, pero permite la libre redistribución y modificación, sin establecer que se deban mantener las mismas libertades. Por este motivo se ha utilizado software libre bajo licencia BSD en software privativo. Puede argumentarse que esta licencia asegura “verdadero” software libre, en el sentido que el usuario tiene libertad ilimitada con respecto al software, y que puede decidir incluso redistribuirlo como no libre. Otras opiniones están orientadas a destacar que este tipo de licencia no contribuye al desarrollo de más software libre.

Dominio Público

El Dominio Público es la situación en que quedan las obras literarias, artísticas o científicas (lo que incluye programas informáticos) una vez finalizado el plazo de protección del derecho de autor. Cada país contempla un término de años contados desde la muerte del autor; en España son de 70 años después de la muerte del autor para que estos derechos expiren, entonces pasan a “Dominio Público”. Mientras el dominio público ha existido a lo largo de la historia de la humanidad, los derechos de autor fueron creados a principios de 1700. Con el “Dominio Público” expiran los derechos patrimoniales sobre la autoría de las obras, que no lo derechos morales sobre las mismas, por lo cual hay que seguir teniendo presente al autor de dichas obras.

El Convenio de Berna reconoce que cada país puede aumentar los derechos patrimoniales reconocidos en su convenio, de 50 años en adelante, depende de cada país. Por ello, existen ordenamientos donde el plazo es de 70, 80 o 100 años desde la muerte del autor. La Organización Mundial del Comercio se compromete a un mínimo de 50 años tras la muerte del autor, igual que el convenio de Berna. El titular de una obra nunca pierde la autoría o paternidad de la obra pese a expirar los derechos de autor patrimoniales. Cualquier artista o científico puede licenciar sus obra bajo Dominio público e incluso puede hacerlo con la licencia “CC0” de Creative Commons.

  • Obras huérfanas: en las obras huérfanas no hay ningún dato que lleve a los propietarios, pese a tenerlos, desconociendo toda entidad sobre los autores o herederos, ya que su identidad se ha perdido en el tiempo o bien no se ha reflejado nunca en un registro. En este caso se recomienda buscar en qué situación se encuentran los derechos de tales obras para saber cómo se pueden utilizar.
  • Obras anónimas: una obra anónima es aquella que pese a que fue creada por alguien, no se ha registrado nunca el titular real de la misma, figurando en esa situación. No se aplican para este caso las obras que figuran con seudónimos.

 

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