El río Júcar por Albacete: Alcalá del Júcar (II)

Río Júcar

Durante varias semanas vamos a dedicar una serie de artículos a uno de los ríos más importantes de la península ibérica que deja una huella muy entrañable en la provincia de Albacete, con rincones espectaculares y dignos de ser nombrados y visitados, nos referimos al río Júcar.

El río Júcar lo vamos a recorrer, en su curso, solo por la provincia de Albacete, desde que entra por el municipio de 'Villalgordo del Júcar', procedente de la provincia de Cuenca, hasta el municipio de 'Balsa de Ves', donde entra en la provincia de Valencia, todo ello en el "curso medio" del río. Dentro de este recorrido vamos a relataros rincones, poblaciones, parajes, curiosidades, incluyendo imágenes de dichos lugares, y esperando qué os guste la información que os ofrecemos.

Intentaremos describir los rincones que recorre el río al máximo posible, nos faltaran detalles, por supuesto, pero esperamos no defraudaros. Vamos allá.


Dejamos atras La Recueja y recorremos unos 10 Kilómetros por una carretera estrecha (en algunas ocasiones hasta por debajo de la roca) entre cortados, cerros, cuevas, abudante flora e infinitas huertas acompañando al río Júcar hasta llegar a Alcalá del Júcar. En esta segunda entrega sobre Alcalá del Júcar os hablamos de su historia y os damos distintos datos sobre la formación de la provincia de Albacete.

Historia

En el año 1211, una expedición relámpago del rey Alfonso VIII consigue arrebatar a los musulmanes, para la Corona de Castilla, las plazas fuertes de Garadén, Jorquera y Alcalá, quedando su dominación efectiva garantizada dos años después, cuando la victoria sobre los almohades en las Navas de Tolosa (1212) y Alcaraz (1213) rompen toda la defensa árabe y dejan libre a la repoblación todas las tierras de La Mancha y la actual provincia de Albacete. Tras su conquista definitiva se asentaron colonos procedentes de Alarcón.

Inicialmente, Alcalá fue una aldea de Jorquera, hasta que el 18 de abril de 1364, el rey de Castilla Pedro I el Cruel, firmó un documento en el Grao de Valencia, concediendo a Alcalá del Júcar el villazgo y la segregación con respecto a Jorquera, con asignación del Fuero de las Leyes, ordenamiento concejil y otros derechos.

Como todas las poblaciones cercanas perteneció al marquesado de Villena y padeció las vicisitudes de este peculiar señorío, que tanta importancia tuvo en la Edad Media y en la gestación de la moderna monarquía castellana, hasta su disolución a raíz de la Guerra de Sucesión Castellana en 1475.

Perteneció al Reino de Murcia, dentro de la Corona de Castilla hasta la nueva configuración territorial de España del ministro Javier de Burgos en 1833, cuando se crea la provincia de Albacete. Asimismo su pertenencia a la demarcación episcopal correspondería a la diócesis de Cartagena hasta la creación de la de Albacete en 1949.

Mapa de la provincia de Albacete en 1836

ES. Albacete. Archivo de la Diputación Provincial.
"Plano geográfico
que representa los límites septentrional y meridional relativos de las provincias de Cuenca y Albacete por su línea de conjunción según su división actual, y la proyectada como más natural para una nueva división marcada por una línea roja. Van también delineados los partidos judiciales con la línea morada, en los puntos de contacto de ambas provincias".
1836.
Unidad documental simple.
E1 plano manuscrito, color, 53 x 42 cm.
Escala gráfica de leguas castellanas de 20 al grado = 18,7 cm. (ca. 1:296.000)

En el siglo XVIII los diferentes pueblos de la actual provincia de Albacete estaban repartidos entre la provincia de Cuenca, la provincia de la Mancha y la provincia de Murcia. La división realizada por Floridablanca había buscado el equilibrio entre la población y la riqueza de los diversos territorios, el antiguo Marquesado de Villena quedó dividido entre las provincias de Murcia, Cuenca y La Mancha.

En 1810, José Bonaparte estructuró España en 38 prefecturas o departamentos, a los que denominó con nombres geográficos, principalmente de ríos. En 1812 las Cortes de Cádiz realizan otra división provincial, creando tres tipos de provincias, según su extensión, población y riqueza; la llegada de Fernando VII al Trono impidió que este proyecto llegara a implantarse.

Durante el Trienio Liberal, por Decreto de 27 de enero de 1822, se distribuye el territorio nacional en 52 provincias, creándose la Provincia de La Mancha Alta, con capital en Chinchilla, con parte de las anteriores provincias de Cuenca, Murcia y La Mancha; sus límites prácticamente coincidían con la actual, excepto por la exclusión de la Roda y Villarrobledo.

A la muerte de Fernando VII, su viuda María Cristina de Nápoles ocupó la regencia mientras su hija Isabel cumplía la mayoría de edad. Durante este período es cuando tiene lugar nuestra actual división provincial. Ésta se debe al ministro Javier de Burgos, quien mediante Real Decreto de 30 de noviembre de 1833 lleva a cabo la reordenación administrativa.

Para Albacete esta fecha es de especial trascendencia por dos motivos: en primer lugar porque supone la creación de la provincia tal y como es en la actualidad, aunque con algunas modificaciones; así en septiembre de 1836 se segregó Villena y en 1846 se agregó Villarrobledo, segregándolo de Ciudad Real. La provincia quedó dividida en 8 partidos judiciales.

En segundo lugar porque es el momento del cambio de capitalidad de Chinchilla a Albacete. También es importante destacar que el territorio del reino de Murcia se distribuye entre las provincias de Albacete y Murcia. A partir del Real Decreto el territorio español quedaba dividido en cuarenta y nueve provincias, que tomarían el nombre de sus capitales respectivas. Esta división no se limitaba al orden administrativo, sino que adaptaba las demarcaciones militares, judiciales y de hacienda. Con esta finalidad, los subdelegados de Fomento demarcaron los confines de sus provincias respectivas reuniendo las observaciones sobre la agregación o separación de los pueblos y trasladándolas al Ministerio donde se instruyó el expediente general. Los dichos subdelegados se encargaron de levantar planos topográficos exactos de sus provincias respectivas.

La recién creada provincia de Albacete no tenía diócesis propia, sino que sus territorios pertenecían a las de Toledo, Cuenca, Cartagena, Orihuela y la Vicaría de Yeste (Orden de Santiago). La Diócesis de Albacete se creó en 1950.

Uno de los expedientes más antiguos que conserva el archivo de la Diputación de Albacete es el "Expediente de rectificación de límites de esta provincia" (1.836-1.837), que se tramita como consecuencia de la anterior disposición legislativa y también del Real Decreto de 21 de abril de 1.834 por el que se dividen las provincias en partidos judiciales. Está formado por una conjunto de documentos comprendidos entre el 21 de febrero de 1836 y el 12 de abril de 1837, entre los que se encuentran varias solicitudes de municipios para ser segregados (como es el caso de Villena), o bien para ser agregados a la provincia de Albacete. Entre estos últimos podemos citar las localidades de Quintanar del Rey y Villanueva de la Jara.

La Comisión Mixta de División Territorial, por circular enviada a la Diputación solicitó que ésta elaborase un informe con las propuestas que a su juicio fuesen más convenientes. Adjunta a la circular consta la relación de municipios que había reclamado o solicitado su permanencia a la nueva provincia de Albacete.

Expediente de rectificación de límites de esta Provincia (1.836-1.837)

COMISIÓN MIXTA DE DIVISIÓN TERRITORIAL PROVINCIA DE ALBACETE

Noticia de las reclamaciones y solicitudes de varios pueblos y corporaciones de la misma que obran en poder de esta Comisión encargada de la rectificación de límites de las provincias y arreglo de partidos judiciales establecidos por Reales Decretos de 30 de noviembre de 1.833 y 21 de abril de 1.834.

LIMITES

Solicitan se les segregue de esta provincia = Villena (para Alicante)

Solicitan se les agregue a esta provincia: Iniesta, con todo su partido, Quintanar del Rey, Ledaña, Casasimarro, Sisante, Villanueva de la Fuente, Villarrobledo, Pozo Seco, Tarazona, Villagarcía.

PARTIDOS

Albacete. Alcaraz. Almansa. Chinchilla. Hellín. Casas Ibáñez. La Roda.

Solicitan se les declare cabeza de partido = 1º Jorquera, 2º Socobos, 3º Tarazona, 4º Peñas de San Pedro.

Los pueblos que apoyan estas solicitudes son = al 3º Villagarcía, Ledaña, Quintanar del Rey.

Los pueblos que solicitan pasar de un partido a otro son = Valdeganga (al de Albacete), Cañada del Provencio (al de Alcaraz).

Firma ilegible.

 

El proyecto de agregación de Villena a la provincia de Alicante, coincidía con la tesis de D. Dionisio Villena, diputado Provincial por el Partido judicial de Casas Ibáñez y cura de Jorquera. D. Dionisio Villena, aludía a su tesis en la redacción de un informe, que le había encargado la Corporación de Albacete, elevando una extensa propuesta al Gobierno de la Reina, de la que extraemos el párrafo concerniente a la ciudad de Villena, dondeD. Dionisio enumeraba las circunstancias que justificaban dicha agregación:

...“El límite del Este separa esta provincia de Albacete de la de Valencia y su exactitud excusa toda corrección. Del límite Sur, que la separa de las provincias de Alicante y Murcia, habría informado el exponente que notaba la deformidad de que Villena hiciese parte de esta provincia, y no de la de Alicantea la que su proximidad, relaciones comerciales, y genio de sus habitantes debía corresponder. La inspección en el mapa hace ver que Villena forma un ángulo saliente, que la pone en contacto con Alicante, y que priva al contorno de ambas provincias de su rotundidad. Afortunadamente la sabiduría del Gobierno ha palpado estos males, y anticipándose a los deseos del informante ha reparado un agravio, y hecho innecesaria toda ulterior discusión sobre esta cuestión ya decidida”…

No obstante, para que Villena fuese cabeza de un partido que formara parte de la provincia de Alicante, era necesario agrupar poblaciones de habla valenciana y castellana, por lo cual también era imprescindible separarlas de sus respectivos partidos.

Este proyecto, ya de por sí complejo por los obstáculos que comportaba, se llevaría a cabo sin contemplaciones y sin apelación alguna, realizándose precisamente cuando la guerra civil alcanzaba su máxima virulencia. El 27 de agosto de 1.836, don Joaquín María López, era nombrado Subsecretario de la Gobernación, y a los 13 días de tomar posesión, firmaba el decreto de rectificación territorial, “por exigencias de conveniencia pública” (¿?); “exigencias” que se aplicaron en las provincias de Alicante, Valencia, Albacete y Murcia, afectando a varias poblaciones y partidos. Fermín Caballero, geógrafo, diputado, e íntimo amigo de López, formaba parte de la Comisión mixta, nombrada para efectuar dicha rectificación.

Mapa de la provincia de Albacete que refleja los territorios que la integraban en 1833

El 30 de noviembre de 1833, la regente María Cristina de Borbón firmaba el Real Decreto que definía la primera división del territorio en 49 provincias, entre las cuales se contaba la de Albacete, entonces asociada a Murcia.

En noviembre se sucedieron en Albacete una serie acontecimientos transcendentales. El día 6 de noviembre de 1835 tuvo lugar la constitución de la Diputación de Albacete y, el día 8, a las 9,30 horas, la instalación de la citada Corporación. El acto tuvo lugar en la iglesia del suprimido convento de San Agustín, presidido por el gobernador civil Jorge Gispert, primer presidente de la Corporación. Al día siguiente fue elegido secretario el doctor Francisco González Elipe.

Otro hecho importante fue el otorgamiento del título de Ciudad dado por la reina Isabel II el 26 de noviembre de 1862. Albacete, hasta esta fecha, tenía el título de Villa por privilegio del Marqués de Villena desde el 9 de noviembre de 1375. El título de Ciudad se decía en el Real Decreto, que era «en consideración a la importancia que para su población y riqueza tiene la villa de Albacete, a la de ser la capital de la provincia y residencia de la Audiencia» Albacete en 1862 apenas tenía 17.000 habitantes y su alcalde era Manuel Cortés. Y, en tiempos más cercanos, el 10 de noviembre de 1978, recordar que la reina doña Sofía inauguraba el Museo de Albacete.

Sin embargo, en las Efemérides de este mes vamos a comentar el hecho histórico sin duda más transcendental para Albacete: la creación de la provincia de Albacete en 1833.

Nueva ordenación. Fallecido Fernando VII (29/X/1833), se va a instaurar en España la monarquía constitucional y el régimen liberal, y se va a proceder a la modernización de la Administración. Esta se va a concretar en la nueva división del territorio nacional en provincias, partiendo de la existente en el Antiguo Régimen, y constitucionalmente recogida en el artículo 11 de la Constitución de Cádiz de 1812.

Pero muy brevemente señalamos que, con anterioridad a la nueva división territorial de 1833, en España se llevaron a cabo otras como la «consulta provincial de Floridablanca» de 1785-1789 -erróneamente fue llamada «división» de Floridablanca- por la que el territorio nacional quedaba dividido en 31 provincias, cuatro reinos, un principado y un señorío que se subdividen interinamente.

Esta división, catalogada de desordenada, es una fuente de información fiable acerca de la organización del territorio a finales del siglo XVIII. Con José Napoleón I se planificó una División Administrativa (17-4-1810) que no se aplicó y que seguía el modelo francés, por el que España se dividía en 38 prefecturas y 111 subprefecturas. La prefectura de Murcia comprendía Murcia, Cartagena, Huéscar y Albacete en el Departamento del Segura. Su autor fue Juan Antonio Llorente.

En la Constitución de 1812 se señala en su artículo 11: «Se hará una división más conveniente del territorio, luego que las circunstancias políticas de la Nación lo permitan». En 1812 los planteamientos de las Cortes de Cádiz para una adecuada ordenación territorial se intentan plasmar en «el plan de división política más conveniente al territorio de la Península e islas adyacentes», cuyos principios fueran la racionalidad de la división y su funcionalidad económica. Este proyecto reformista fue encargado a Felipe Bauzá, oficial de la Marina y un experto en temas geográficos.

Según el proyecto elaborado en menos de tres meses, el territorio nacional se dividiría en cuarenta y cuatro provincias divididas en tres categorías.

Finalmente, en 1814, la Comisión de Gobernación del Consejo de Estado aceptó el proyecto pero redujo a 39 las 44 provincias. Con el regreso de Fernando VII este proyecto quedó anulado. Otro nuevo proyecto de división territorial como el de Martín Garay (1818-1820) no llegó a tener efecto.

Durante el Trienio Constitucional (1820-1823) el modelo liberal reaparece y tuvo lugar una nueva división territorial (Real Decreto de 27 de enero de 1822), por el que el territorio nacional quedaba dividido en 52 provincias agrupadas en 14 regiones. Entre las creadas se encontraba la llamada Mancha Alta formada con territorios de Cuenca, Murcia y La Mancha.

Chinchilla. Con  municipios de estas tres provincias, menos la zona de La Roda y el término de Villarrobledo, se formó la provincia de Chinchilla, que será el precedente de la provincia de Albacete en 1833. Esta nueva provincia incluía algunas poblaciones de Murcia, de Ciudad Real y de Jaén. La capitalidad se estableció en Chinchilla durante algo más de un año, ya que, con la instauración del absolutismo fernandino, esta división quedó sin efecto.

En el hecho de que Chinchilla fuera declarada capital influyeron, sin duda, el que las Cortes la declararan Cabeza de Partido, se le otorgara el título de Ciudad, ser sede del Regimiento Provincial de su nombre, y poseer un  rico pasado histórico. Esta división prácticamente no tuvo efecto por la vuelta de régimen absolutista.

Los intentos anteriores de una nueva reforma territorial que no pudieron llevarse a efecto van a ser puestos en práctica en 1833 cuando se lleva a cabo la división del territorio nacional. En la misma van a culminar los esfuerzos de la revolución liberal por hacer una nueva estructura del territorio en la que se va a plasmar el nuevo concepto de organización administración y política del Estado. Pero esta reforma, como señalan los estudios de esta cuestión, va más allá de un mero nivel administrativo, ya que lo que pretende realmente es una transformación política del mismo, capaz de abrir paso a una ciudadanía libre que supere las tradicionales relaciones de poder monarca-súbditos.

Como bien se señala en la disposición oficial, la nueva división civil del territorio «como base de la administración interior, y medio para obtener los beneficios que meditaba hacer a los pueblos», se lleva a cabo «después de haber reconocido los prolijos trabajos hechos antes de ahora por varias comisiones y personas sobre tan importante materia».

Por real decreto. El Real Decreto de 30 de noviembre de 1833, publicado en la Gaceta de Madrid el 3 de diciembre del citado año, fue sancionado por la reina regente María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, a propuesta del ministro Javier de Burgos. En el artículo uno se dice que el territorio español «queda desde ahora dividido en 49 provincias que tomarán el nombre de sus capitales respectivas, excepto las de Navarra, Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, que conservarán sus actuales denominaciones» (en 1927 pasarían a 50, al formar las Canarias dos provincias) y, en el segundo, que el Reino de Murcia  se divide en dos: «Murcia y Albacete».

En otros artículos se indica que la nueva división en provincias «no se entenderá limitada al orden administrativo, sino que se arreglarán a ella las demarcaciones militares, judiciales y de hacienda». Asimismo, los subdelegados de Fomento serán los encargados de «demarcar los confines de sus respectivas provincias» y tomarán cuenta de las alegaciones que hagan al respecto «sobre la agregación o separación de los pueblos» que serán trasladadas al Ministerio y, también, se levantarán planos topográficos de las nuevas provincias con el fin de elaborar «una nueva carta general del reino».

Al frente de la nueva división provincial estará un subdelegado de Fomento, «autoridad superior administrativa», posteriormente denominado Jefe Político, y desde 1849 gobernadores civiles de provincia.

La capitalidad de la nueva provincia se estableció en la villa de Albacete, sin duda debido a uno de los criterios de los redactores del plan de división territorial: la centralidad que se aplicó, sobre todo, a las de nueva creación.

La recién creada provincia de Albacete no tuvo los límites geográficos actuales formándose con territorios de Cuenca, La Mancha y Murcia, quedando integrada con los partidos de Albacete, Chinchilla, Hellín, parte de la Sierra del Segura y de Villena (actual partido judicial de Almansa). Además se añaden los partidos de Alcaraz, Ayna, de la provincia de La Mancha, parte sur de Cuenca (Casas Ibáñez) y una zona del partido de San Clemente, también de Cuenca.

Más cambios. Estos  límites cambiarían pues, en 1836, Villena pasa a pertenecer a Alicante, en 1846 Villarrobledo se separa de Ciudad Real y se integra en Albacete y, finalmente Requena, en 1854 se integra en Valencia.

La provincia de Albacete no tenía diócesis y sus territorios pertenecían a las de Toledo, Cuenca, Cartagena, Orihuela y Vicaría de Yeste de la Orden de Santiago. La diócesis de Albacete no se creará hasta noviembre de 1949.

Aunque en los libros de acuerdos municipales de Albacete en las fechas de la creación de la provincia no se menciona este hecho, si hemos encontrado un acuerdo del Ayuntamiento del día 15 de diciembre de 1833, presidido por Diego de Ossa Ochoa, en el que se hace un reconocimiento a la figura del escolapio padre Jorge López Fernández de Córdoba por lograr la capitalidad para la villa de Albacete. El homenaje acordado por unanimidad consistió en «colocar en la Sala Capitular el retrato de su Reverendísima por cuyo medio se tenía siempre la memoria al bienhechor de este pueblo y al mismo tiempo servía de estímulo a sus compatriotas para distinguirse en virtudes, talentos y beneficios si querían ser igualmente distinguidos».

En Albacete capital se estableció la sede de la Real Audiencia Territorial por Decreto de 26 de enero de 1834 que comprendía las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Murcia. También las  oficinas de los nuevos organismos como el Gobierno Civil, que tuvo su sede en una casa de la calle Gaona y posteriormente frente la estación de ferrocarril; la Delegación de Hacienda se estableció en el convento de Justinianas; la administración de Correos en la calle San Antonio y Obras Públicas en la calle Boticarios.

La nueva división provincial se va convertir en el soporte de la nueva reorganización administrativa, judicial, fiscal y militar de España. La Diputación se va convertir en el órgano de gobierno de la provincia.

Esta división provincial llevada a cabo por Javier de Burgos a los pocos meses de fallecer Fernando VII, ha sido enjuiciada negativamente por algunos estamentos como el de los geógrafos, quienes señalan que se trata de una división artificial que no tuvo en cuenta la geografía y la historia. Sin embargo, es necesario señalar que esta fue el resultado de un proceso que, aunque basándose en la división del Antiguo Régimen, se inicia en las Cortes de Cádiz, Trienio Liberal y culmina en 1833.

Pervivencia. Así permanecerá, salvo las modificaciones que se hicieron, hasta 1981 cuando se aprobó el nuevo mapa autonómico por el que España queda vertebrada en diecisiete comunidades autónomas, más Ceuta y Melilla. Una nueva división que contempla la Constitución de 1978 y que recoge nuevos planteamientos regionalistas y nacionalistas que tienen por finalidad superar el centralismo dominante, administrativo y político.

Finalmente, señalamos que esta reforma territorial llevada a cabo en 1833 superó a las anteriores, que supo conjugar elementos progresistas con los tradicionales, pues, como bien ha señalado el profesor Vilar, de la Universidad de Murcia, «logró un difícil equilibrio entre los criterios básicos históricos y la atención a otros naturales de tipo geográfico, económico o cultural, y a los puramente funcionales y administrativos». De aquí su dilatada pervivencia.


La imagen principal ha sido obtenida de la página web Paseando por la Ribera de Cubas de la página web Villalgordo del Júcar de La Esquina Del Tuerto, la introducción del texto es de José Luis Candel de elpincho.net y el texto principal es de la página web Alcalá del Júcar de Wikipedia, la imagen de "Mapa de la provincia de Albacete en 1836" y su respectivo texto están obtenidos de la página web Límites provinciales de Dipualba, la imagen de "Expediente de rectificación de límites de esta Provincia (1.836-1.837)" y su respectivo texto están obtenidos de la página web Villena y su identidad de Villena. Episodios históricos y la imagen de "Mapa de la provincia de Albacete que refleja los territorios que la integraban en 1833" y su respectivo texto están obtenidos de la página web La creación de la provincia de Albacete de La Tribuna de Albacete, la introducción es de la página web El río Júcar por Albacete: Presentación de elpincho.net, Júcar de Wikipedia y de José Luis Candel de elpincho.net.

 

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