El río Júcar por Albacete: Alcalá del Júcar (VIII)

Río Júcar

Durante varias semanas vamos a dedicar una serie de artículos a uno de los ríos más importantes de la península ibérica que deja una huella muy entrañable en la provincia de Albacete, con rincones espectaculares y dignos de ser nombrados y visitados, nos referimos al río Júcar.

El río Júcar lo vamos a recorrer, en su curso, solo por la provincia de Albacete, desde que entra por el municipio de 'Villalgordo del Júcar', procedente de la provincia de Cuenca, hasta el municipio de 'Balsa de Ves', donde entra en la provincia de Valencia, todo ello en el "curso medio" del río. Dentro de este recorrido vamos a relataros rincones, poblaciones, parajes, curiosidades, incluyendo imágenes de dichos lugares, y esperando qué os guste la información que os ofrecemos.

Intentaremos describir los rincones que recorre el río al máximo posible, nos faltaran detalles, por supuesto, pero esperamos no defraudaros. Vamos allá.


Dejamos atras La Recueja y recorremos unos 10 Kilómetros por una carretera estrecha (en algunas ocasiones hasta por debajo de la roca) entre cortados, cerros, cuevas, abudante flora e infinitas huertas acompañando al río Júcar hasta llegar a Alcalá del Júcar. En esta octava entrega sobre Alcalá del Júcar os hablamos de parte de su patrimonio, hoy nos tocan las Cuevas.

Las casas cueva es un estilo de vivienda muy curioso y típico de regiones donde las condiciones meteorológicas van desde el frío intenso hasta el calor sofocante y donde la orografía del terreno no permitía otro tipo de construcciones.

En Alcalá, además de las muchas viviendas construidas en la roca y la gran variedad de casas-cueva habilitadas para el turismo rural, hay 2 cuevas que sobresalen por encima del resto, son las cuevas del Diablo y las cuevas de Masagó, mención aparte haremos de la cueva de Garadén.

Cuevas del Diablo

Aunque las cuevas son propiedad de Juan José Martínez, conocido como "El Diablo". Éstas cuevas están excavadas en el mismo corazón del peñón donde se asienta el pueblo, atravesando con un largo túnel de lado a lado de la población. Su construcción fue iniciada en 1905 para ser usadas como corrales, palomares y alacenas.

Desde hace ya unos años, su propietario inició un proceso de ampliación y restauración de pasillos, corredores y estancias. En su interior se alojan un bar, un restaurante y una discoteca. Está decorada con aperos de labranza antiguos, reliquias de años atrás. Sus asombrosas vistas del río y el valle, sus construcciones hechas en roca, sus largos pasillos, su temperatura constante todo el año y más detalles, enamoran al visitante.

Desde las cuevas del diablo se puede acceder a la cueva del rey Garadén, están comunicadas entre sí.

Cuevas de Masagó y Cueva del Duende

Se trata de otra cueva excavada en la piedra que atraviesa de un extremo al otro la montaña. Es propiedad privada, pero su espectacular visita hace imposible no hablar de ellas cuando se habla de Alcalá del Júcar.

Esta es su historia: La Cueva de Masagó destaca por su belleza y delicado picado. Son de origen Almohade y se han conservado intactas durante siglos y mantiene ese estilo inconfundible y espectacular, hay salas como la bodega o JARAIZ, que incluyen objetos de prensa de oliva y tratamiento de la uva que se conservan.

En su interior se puede visitar el Museo de Fósiles, que es una de las mayores colecciones de fósiles de toda España, ya que cuenta con más de 600 piezas, algunas de ellas con más de 400 millones de años. También tenemos el Museo de Numismática con reliquias que van desde la época de Felipe IV hasta nuestros días.

Otra particularidad de esta cueva es La Casa Alcalaeña que recrea la casa típica tradicional de Alcalá del Júcar.

En el interior de las casas de Masagó, además de sus largos pasillos, sus preciosas salas, su decoración hecha en la piedra en muchos casos, y su extraordinaria decoración, nos encontramos con un bar, un restaurante y una discoteca. Las vistas a las hoces del Júcar desde 60 metros de altura, a través de Los Ojos de Buey, son impactantes.

Cueva del Rey Garadén

En mitad del casco histórico de Alcalá nos encontramos la entrada a la cueva del rey Garadén. La cueva del rey Garadén recibe su nombre de un rey musulmán que estuvo en la zona y dominaba el castillo, la aduana y la antigua posada mora que se encontraba allí ubicada. Tiene alrededor de 750 años de historia y posee un gran mirador. La función de esta cueva era bélica, era una especie de aduana, de puesto de vigía para toda la gente que venía de Castilla y La Mancha e iba rumbo al Levante, pagara en este lugar un tributo.

Es un túnel de unos 170 metros y era para puestos de centinelas para asegurarse de que la gente que pasaba por allí no se marcharan sin antes pagar.

Con la llegada a la zona de los cristianos y la expulsión de los moros, no se sabía que utilidad darle a la cueva. Al final fue transformada en unos grandes palomares, para su cría y reproducción, perdiendo así su función bélica. Justo debajo de la cueva de Garadén se encuentra la cueva del Diablo.


La imagen principal ha sido obtenida de la página web Paseando por la Ribera de Cubas de la página web Villalgordo del Júcar de La Esquina Del Tuerto, parte de texto del contenido es de José Luis Candel de elpincho.net, todos los textos y todas las imágenes están obtenidas de la página web Las Cuevas de Ayuntamiento Alcalá del Júcar, la introducción es de la página web El río Júcar por Albacete: Presentación de elpincho.net, Júcar de Wikipedia y de José Luis Candel de elpincho.net.

 

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